Alguien abre una pregunta en Mathematics Stack Exchange. Conoce el teorema de Ptolomeo para cuadriláteros inscritos en una circunferencia y se pregunta qué queda de él cuando el cuadrilátero es cualquiera. Mide, prueba casos y encuentra algo: el producto de las diagonales parece no bajar de cierta fracción de la suma de los productos de lados opuestos, y esa fracción depende únicamente de cómo se cortan las diagonales. Pregunta si eso se puede demostrar. Dice que no encontró una referencia en la literatura.
Yo tampoco he encontrado una referencia para esta formulación. Este texto cuenta la desigualdad, su demostración, quiénes la alcanzan con igualdad y, al final, cómo llegó a mis manos. No es un paper: es una nota de divulgación sobre un resultado pequeño y limpio. No sé si es nuevo; sí merece que se lo explique.
Lo que dice Ptolomeo
En lo que sigue, consideraremos cuadriláteros convexos no degenerados, con sus vértices nombrados en orden.
Si es un cuadrilátero inscrito en una circunferencia, el producto de sus diagonales es igual a la suma de los productos de sus lados opuestos:
Para un cuadrilátero convexo cualquiera, la igualdad se convierte en desigualdad, la llamada desigualdad de Ptolomeo:
El teorema clásico y sus aplicaciones se presentan, por ejemplo, en el trabajo de Knežević y Savić. La desigualdad y las condiciones de ciclicidad también aparecen en el artículo de Pech.
Dicho de otro modo, el cociente entre el producto de las diagonales y la suma de productos de lados opuestos nunca supera , y vale exactamente en los cuadriláteros cíclicos. Ptolomeo pone un techo. La pregunta natural es si hay también un piso.
Un piso que depende de las diagonales
Sea el punto donde se cortan las diagonales de . Llamo
cada uno es el producto de los dos trozos en que divide a una diagonal. La desigualdad propuesta es
El coeficiente tiene una lectura inmediata: es el cociente entre la media geométrica y la media aritmética de e . Vale cuando y se achica a medida que aumenta el desequilibrio relativo entre los dos productos. Juntando el techo de Ptolomeo con este piso, el cociente queda encerrado así:
Hay un detalle que conviene notar antes de seguir. La condición , es decir, , es exactamente la que caracteriza a los cuadriláteros cíclicos en este contexto: es el teorema de las cuerdas que se cortan y su recíproco. Así que el piso y el techo coinciden justo donde Ptolomeo vale con igualdad.
Fuera de ahí, el piso depende del desequilibrio relativo entre los dos productos. No importa el tamaño del dibujo, sino la proporción entre e . Conviene no confundir ese desequilibrio con una distancia geométrica a un cuadrilátero cíclico: aquí no hemos definido tal distancia.
La demostración: dos desigualdades y una identidad
Escribo
y llamo al ángulo , con . Como las diagonales se cortan en el interior, las cuatro longitudes son positivas. Los cuatro ángulos alrededor de son , , , , así que el teorema del coseno da los cuatro lados:
El ángulo es el estorbo: aparece en todos lados y con signos distintos. La idea de la prueba es hacerlo desaparecer.
Primera parte: elegir los pesos
Para eso se usa una forma ponderada de la desigualdad entre medias. Para cualesquiera y ,
No hay nada misterioso detrás: basta desarrollar el cuadrado
La igualdad se alcanza exactamente cuando .
Aplicamos esta desigualdad una vez a y otra a , pero con pesos distintos:
La elección está hecha para que
Llamemos . En la primera aplicación obtenemos
con
En la segunda,
con
Los términos y se cancelan al sumar. El ángulo desaparece sin que hayamos supuesto nada especial sobre él.
Segunda parte: reconocer una identidad
Una vez sumadas las dos estimaciones, queda
La suma de fracciones parece engorrosa, pero cumple una identidad exacta:
Para comprobarla basta desarrollar ambos miembros. En los dos aparece el mismo polinomio:
Como , la estimación anterior se convierte en
Finalmente, , , y . Sustituyendo y reordenando,
La prueba termina ahí. Todo el trabajo de desigualdad estuvo en las dos aplicaciones de la media aritmética y la geométrica. Lo que vino después fue una identidad.
Quiénes alcanzan el piso
Una cota no está del todo entendida hasta saber cuándo se alcanza. En este caso, la igualdad final exige que las dos desigualdades usadas en la prueba sean igualdades:
Como todas las longitudes y los pesos son positivos, podemos elevar al cuadrado sin introducir soluciones adicionales. Al sustituir las expresiones del teorema del coseno, vuelven a desaparecer los términos del ángulo:
Por lo tanto, las condiciones de igualdad son exactamente
Estas dos factorizaciones separan todos los casos posibles.
Los cuadriláteros cíclicos
Si , las dos expresiones se anulan. Es precisamente la condición de ciclicidad que mencionamos antes.
Para ver también el recíproco, tracemos la circunferencia que pasa por , y , y llamemos al segundo punto donde la recta la corta. Como está dentro de esa circunferencia, está en la misma semirrecta desde que . Por el teorema de las cuerdas,
Si , entonces y, por lo tanto, . Los cuatro vértices están en la misma circunferencia.
En este caso , el coeficiente vale y recuperamos la igualdad clásica de Ptolomeo.
Los paralelogramos
Si , necesariamente deben anularse los otros dos factores:
Al dividir la primera igualdad por la segunda,
Como , resulta . Sustituyendo en cualquiera de las igualdades anteriores obtenemos .
Las diagonales se bisecan: y . Eso caracteriza a un paralelogramo.
Recíprocamente, en cualquier paralelogramo se tiene , , y los lados opuestos son iguales. Las dos aplicaciones de la desigualdad entre medias son entonces igualdades.
La igualdad se alcanza si y solo si el cuadrilátero es cíclico o es un paralelogramo. Las familias no son excluyentes: los rectángulos pertenecen a ambas.
Por qué el coeficiente no se puede mejorar
Los paralelogramos hacen algo más que completar una lista de casos especiales. Demuestran que el coeficiente es el mejor posible para cada proporción entre e .
En un paralelogramo, si las semidiagonales miden y ,
Podemos elegir y positivos con cualquier proporción, y un ángulo entre las diagonales distinto de y de . Siempre obtenemos un paralelogramo no degenerado.
Además, sus diagonales satisfacen
y, al sumar las expresiones de los cuadrados de dos lados consecutivos,
Por lo tanto,
Para cualquier valor prescrito de existe, entonces, un cuadrilátero que alcanza exactamente el piso. Aumentar el coeficiente para esa proporción haría falsa la desigualdad en ese paralelogramo.
No estamos ante una cota que se aproxima solamente cuando la figura se aplasta o degenera. El piso se alcanza con paralelogramos no degenerados, para cualquier proporción positiva entre los productos.
Cómo llegó hasta aquí
La pregunta que originó esta nota es de Nilotpal Kanti Sinha: «Is this reverse-Ptolemy inequality true?», en Mathematics Stack Exchange. Allí están tanto la desigualdad propuesta como la conjetura de que su coeficiente es óptimo. La formulación del problema no es mía.
Publiqué una respuesta en ese sitio y después la retiré. Esta nota conserva el desarrollo matemático y lo presenta con más espacio para explicar la prueba, los casos de igualdad y la optimalidad.
La demostración la desarrollé en diálogo con Claude, un modelo de inteligencia artificial: de ahí salió la elección de pesos que cancela el ángulo. La caracterización completa de los casos de igualdad, el recíproco de la ciclicidad y la verificación de las cuentas son trabajo mío. Asumo la responsabilidad por lo que publico.
No pretendo establecer una prioridad bibliográfica. No haber encontrado un antecedente no demuestra que no exista. Lo que sí queda demostrado aquí es la desigualdad, sus casos de igualdad y la imposibilidad de mejorar su coeficiente si este depende únicamente de .
Ptolomeo ponía el techo. Esta pregunta nos hizo mirar el piso. Y, al mirar con cuidado, aparecieron dos desigualdades elementales, una identidad y una familia entera de figuras que se apoyan exactamente sobre él.
Referencias y lecturas relacionadas
La primera referencia es la fuente de la pregunta. Las restantes ofrecen contexto sobre el teorema de Ptolomeo, su desigualdad y la ciclicidad; no las presento como fuentes de la cota inferior demostrada en esta nota.
- Nilotpal Kanti Sinha. Is this reverse-Ptolemy inequality true?. Mathematics Stack Exchange. Fuente de la conjetura y de la pregunta sobre el coeficiente óptimo.
- Miljan Knežević y Dragana Savić (2020). Some Remarks on Ptolemy’s Theorem and Its Applications. The Teaching of Mathematics, 23(1), 57–70. Presenta el teorema clásico y aplicaciones geométricas.
- Pavel Pech (2011). On Equivalence of Conditions for a Quadrilateral to Be Cyclic. En Computational Science and Its Applications — ICCSA 2011, Lecture Notes in Computer Science, 6785, 399–411. Springer. DOI: 10.1007/978-3-642-21898-9_34. Estudia condiciones equivalentes de ciclicidad y demuestra la desigualdad de Ptolomeo.
- Mario Gómez y Facundo Mémoli (2024). The Four Point Condition: An Elementary Tropicalization of Ptolemy’s Inequality. The American Mathematical Monthly, 131(3), 187–203. Prepublicación en arXiv:2111.10328. Ofrece un contexto más amplio sobre desigualdades ptolemaicas y geometría métrica.